Cada día cuando me levanto descubro que la vida me desafía
a comenzar de nuevo.
Encuentro en cada amanecer un
horizonte y en cada horizonte un infinito que me hacer pensar en la
inmensidad del mundo, en este diálogo casi insostenible me pierdo
y me encuentro.
Y al encontrarme siento que nada
es igual que hace instantes, mi pasaje por esta aventura me recuerda
que soy un ser en constante aprendizaje, plagado de desafíos.
Los desafíos son puentes
que acercan al miedo y al deseo de superación, por ello en el
remolino de estas raras sensaciones entremezcladas construyo una sabiduría
que sólo logran aquellos que se han podido enfrentar a la incertidumbre
de los cuestionamientos de su alma.
Aprender a enfrentar los desafíos
es aprender a mirar desde la salud.
Lic.
María Beatriz Rivera.
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